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lunes, 9 de enero de 2012

ACTIVIDAD 4: Caso práctico (parte 2)


   Lucía, tiene un elevado número de niños y niñas de dos años en su aula, por ello mismo, se establecen algunas normas de convivencia, una de ellas, es la de no llevar objetos o juguetes de casa a la escuela infantil.

   El caso que se presenta, es sobre Lorena, una niña de dos años perteneciente al aula de la que Lucía es tutora y, concretamente sobre que ésta, lleva todos los días un objeto o juguete al aula y, aunque Lucía ha hablado de este problema muchas veces con su yaya, que es la persona que lleva a la niña a la escuela infantil, por unos motivos u otros, siempre termina llevando un juguete a clase y esto hace que Lucía tenga que negociar todos los días para que no entre con él al aula.




   Esta razón junto con qué Lucía este día se lleva sus problemas personales al aula y que tiene ya una predisposición negativa hacia Lorena, hacen que “estalle” y pierda la compostura, no solo delante de la niña sino que también delante de toda el aula y, por tanto, haga un mal uso de sus habilidades sociales (grita).




   Para dar las explicaciones pertinentes y plantear la existencia de un problema, Lucía concreta una tutoría con los padres de Lorena para poder solucionarlo y que, de esta forma, mejore la relación tanto con la niña en el aula como con la familia con ella y con el centro.

   En el caso de encontrarme en esta situación, lo primero que haría en dicha tutoría, sería explicar lo ocurrido, sin engañar ni tergiversar los hechos y, admitiendo en todo momento que no he actuado correctamente y, por ende, pidiendo disculpas por dicho comportamiento.

  El elemento principal para resolver este problema será pues, el diálogo con respeto, tolerancia, paciencia, escucha activa, sinceridad, humildad y, sobre todo, con empatía hacia la familia y la situación que está causando los problemas.

   En primer lugar, y como ya he mencionado, expondré el problema, es decir, qué es lo que ha ocurrido, tanto dentro del aula como lo que ocurre todos los días cuando llega la niña a la escuela infantil.

 A continuación, junto con la familia, determinaremos las causas del mismo, es decir, analizaremos lo siguiente:

  • La “negligencia” por mi parte de llevar mis problemas personales al aula.
  • El incumplimiento de la norma de clase: “No llevar juguetes de casa a clase”.

   En este análisis, pediré disculpas y asumiré la responsabilidad por la “negligencia” que he cometido. Así como, dejaré claro que es un aspecto que debo mejorar y, que no se volverá a repetir otra vez, ya que he aprendido de este error.

   Una vez hayan aceptado mis disculpas, les explicaré la norma, es decir, el por qué no es bueno que los niños y niñas de la clase traigan juguetes de casa dando argumentos a los padres para que se den cuenta de la importancia de romper dicha norma y lo que implica, no sólo para la educadora sino también para las dinámicas y tareas del aula.
Una vez bien definido el objetivo que queremos conseguir, es decir, que Lorena deje de traer juguetes de casa a clase, y que, tanto yo como los padres hayamos expuesto nuestros puntos de vista y razones, y se haya comprendido el punto de vista de la otra parte, intentaremos buscar posibles soluciones al problema.

   Para comenzar con esta parte, será importante que dejemos claro que la cooperación y colaboración de la familia con la escuela infantil es imprescindible y, por ello, habrá que respetar y cumplir los acuerdos a los que lleguemos con esta negociación.

   Seguiremos por analizar las causas de las rabietas de Lorena, ya que nos pueden dar indicativos importantes del porqué ocurren y de la motivación que tiene la niña para llevar juguetes a la escuela infantil, esta parte, la podemos ir averiguando mediante la utilización de preguntas por parte de la educadora hacia los padres de comportamientos, deseos, pensamientos que pueda tener la niña y que nosotras como educadoras desconocemos.

   Intentaremos, entre ambas partes, fijar algunas pautas para ir “quitando” la costumbre que ha cogido la niña de utilizar el “berrinche” como método para conseguir llevarse los objetos o conseguir sus metas y, de esta forma, nos comprometeremos todos a seguirlas para mejorar la situación. Será en este momento, en el que podremos entregar información a los padres sobre técnicas de actuación y de resolución de conflictos dependiendo de las averiguaciones que hemos hecho anteriormente.

   Finalmente, daremos por concluida esta tutoría y pasaremos a poner en práctica lo que hemos acordado con la familia para ver si se soluciona el problema. Al cabo de un tiempo, nos volveremos a reunir con ellos para hacer una puesta en común sobre los resultados obtenidos, tanto en casa como en la escuela infantil, y para ver si hay que cambiar algo o simplemente seguir como hasta ese momento, lo cual significará que el problema se ha solucionado de forma eficaz.

   En suma, todo este proceso deberá estar bien preparado y definido por parte de la tutora, Lucía, de esta forma, podrá hacer un buen uso tanto del tiempo como de las habilidades sociales y técnicas de resolución de problemas que son necesarias para solucionar este conflicto y, siempre, teniendo como meta el solucionar el problema de forma pacífica y con el uso del diálogo y la comprensión a lo largo de todo el proceso, porque como dice un proverbio chino: «Quien quiere hacer algo encuentra un medio; quien no quiere hacer nada encuentra una excusa».

viernes, 30 de diciembre de 2011

ACTIVIDAD 4: Caso práctico. (Parte 1)



  Lucía, tiene un elevado número de niños y niñas de dos años en su aula, por ello mismo, se establecen algunas normas de convivencia, una de ellas, es la de no llevar objetos o juguetes de casa a la escuela infantil.

  El caso que se presenta, es sobre Lorena, una niña de dos años perteneciente al aula de la que Lucía es tutora y, concretamente sobre que ésta, lleva todos los días un objeto o juguete al aula y, aunque Lucía ha hablado de este problema muchas veces con su yaya, que es la persona que lleva a la niña a la escuela infantil, por unos motivos u otros, siempre termina llevando un juguete a clase y esto hace que Lucía tenga que negociar todos los días para que no entre con él al aula.
    


Esta razón junto con que Lucía este día se lleva sus problemas personales al aula y que tiene ya una predisposición negativa hacia Lorena, hacen que “estalle” y pierda la compostura, no solo delante de la niña sino que también delante de toda el aula y, por tanto, haga un mal uso de sus habilidades sociales (grita, tira varios objetos y pega a la niña).





  Para dar las explicaciones pertinentes y plantear la existencia de un problema, Lucía concreta una tutoría con los padres de Lorena para poder solucionarlo y que, de esta forma, mejore la relación tanto con la niña en el aula como con la familia con ella y con el centro.

  En el caso de encontrarme en esta situación, lo primero que haría en dicha tutoría, sería explicar lo ocurrido, sin engañar ni tergiversar los hechos y, admitiendo en todo momento que no he actuado correctamente y, por ende, pidiendo disculpas por dicho comportamiento.

  El elemento principal para resolver este problema será pues, el diálogo con respeto, tolerancia, paciencia, escucha activa, sinceridad, humildad y, sobre todo, con empatía hacia la familia y la situación que está causando los problemas.

  En primer lugar, y como ya he mencionado, expondré el problema, es decir, qué es lo que ha ocurrido, tanto dentro del aula como lo que ocurre todos los días cuando llega la niña a la escuela infantil.

  A continuación, junto con la familia, determinaremos las causas del mismo, es decir, analizaremos lo siguiente: 
  • La “negligencia” por mi parte de llevar mis problemas personales al aula.
  • El incumplimiento de la norma de clase: “No llevar juguetes de casa a clase”.
  En este análisis, pediré disculpas y asumiré la responsabilidad por la “negligencia” que he cometido. Así como, dejaré claro que es un aspecto que debo mejorar y, que no se volverá a repetir otra vez, ya que he aprendido de este error.


  Una vez hayan aceptado mis disculpas, les explicaré la norma, es decir, el por qué no es bueno que los niños y niñas de la clase traigan juguetes de casa dando argumentos a los padres para que se den cuenta de la importancia de romper dicha norma y lo que implica, no sólo para la educadora sino también para las dinámicas y tareas del aula.

  Una vez bien definido el objetivo que queremos conseguir, es decir, que Lorena deje de traer juguetes de casa a clase, y que, tanto yo como los padres hayamos expuesto nuestros puntos de vista y razones, y se haya comprendido el punto de vista de la otra parte, intentaremos buscar posibles soluciones al problema.

  Para comenzar con esta parte, será importante que dejemos claro que la cooperación y colaboración de la familia con la escuela infantil es imprescindible y, por ello, habrá que respetar y cumplir los acuerdos a los que lleguemos con esta negociación.

  Seguiremos por analizar las causas de las rabietas de Lorena, ya que nos pueden dar indicativos importantes del porqué ocurren y de la motivación que tiene la niña para llevar juguetes a la escuela infantil, esta parte, la podemos ir averiguando mediante la utilización de preguntas por parte de la educadora hacia los padres de comportamientos, deseos, pensamientos que pueda tener la niña y que nosotras como educadoras desconocemos.

  Intentaremos, entre ambas partes, fijar algunas pautas para ir “quitando” la costumbre que ha cogido la niña de utilizar el “berrinche” como método para conseguir llevarse los objetos o conseguir sus metas y, de esta forma, nos comprometeremos todos a seguirlas para mejorar la situación. Será en este momento, en el que podremos entregar información a los padres sobre técnicas de actuación y de resolución de conflictos dependiendo de las averiguaciones que hemos hecho anteriormente.

  Finalmente, daremos por concluida esta tutoría y pasaremos a poner en práctica lo que hemos acordado con la familia para ver si se soluciona el problema. Al cabo de un tiempo, nos volveremos a reunir con ellos para hacer una puesta en común sobre los resultados obtenidos, tanto en casa como en la escuela infantil, y para ver si hay que cambiar algo o simplemente seguir como hasta ese momento, lo cual significará que el problema se ha solucionado de forma eficaz.

  En suma, todo este proceso deberá estar bien preparado y definido por parte de la tutora, Lucía, de esta forma, podrá hacer un buen uso tanto del tiempo como de las habilidades sociales y técnicas de resolución de problemas que son necesarias para solucionar este conflicto y, siempre, teniendo como meta el solucionar el problema de forma pacífica y con el uso del diálogo y la comprensión a lo largo de todo el proceso, porque como dice un proverbio chino: «Quien quiere hacer algo encuentra un medio; quien no quiere hacer nada encuentra una excusa».


miércoles, 9 de noviembre de 2011

ACTIVIDAD 3: Programa de Habilidades Sociales. (Parte 1)

PROYECTO DE ENTRENAMIENTO EN HABILIDADES SOCIALES


  EXPLICACIÓN A LOS COMPAÑEROS:

 Buenos días a todos y todas.

   Os hemos reunido porque queremos presentaros un proyecto de entrenamiento en habilidades sociales para nuestra escuela infantil. Este programa estaría enfocado a trabajarse en las aulas de infantil de dos años de nuestro centro, aunque posteriormente, pueda utilizarse también para otras edades, tanto posteriores como anteriores a esta edad.

   Como ya sabéis todos,  V.E. Caballo define las habilidades sociales como “un conjunto de conductas emitidas por un individuo en un contexto interpersonal que expresa los sentimientos,  actitudes, deseos, opiniones o derechos de ese individuo de un modo adecuado a la situación, respetando esas  conductas en los demás, y que generalmente resuelve los problemas inmediatos de la situación mientras minimiza la probabilidad de futuros problemas”. Pero, también, como plantean Hargie y Saunders unos años antes de Caballo, las habilidades sociales son “un conjunto de conductas sociales dirigidas hacia un objetivo, interrelacionadas, que pueden aprenderse y que están bajo el control del individuo”.

   Como podéis ver en esta última definición nos dice que estas habilidades “pueden aprenderse”, entonces, por esto mismo, creemos importante que los niños y niñas de nuestra escuela infantil comiencen a trabajarlas desde pequeños.

   ¿Por qué creemos esto?

   Porque creemos que ayudarán a los niños y niñas a mejorar en diferentes aspectos como pueden ser:

  •  A socializarse mejor, tanto con sus iguales como con los adultos, por ejemplo, utilizando las fórmulas de cortesía. 
  • A mejorar su asertividad para que así, puedan expresar sus sentimientos y deseos y que además, aprendan a compartir. 
  • Que aprendan a prevenir y manejar problemas, a un nivel básico y a medida que éstos surjan en el centro escolar, es decir, que puedan resolverlos sin utilizar la agresividad, pero tampoco enfrentarlos con una excesiva pasividad. 
  • Por último, que aprendan a construir vínculos sociales. En este punto, trabajaremos principalmente la empatía y la tolerancia.
   Implícito a todos estos aspectos, encontramos importante también, enseñarles una forma de comunicación adecuada, ya que con ésta, podrán conseguir la efectividad deseada en todas las habilidades sociales que aprendan.


   La razón por la que creemos que es importante trabajar estas habilidades sociales desde pequeños es porque a estas edades, los niños y niñas todavía están desarrollando sus procesos de socialización y, por tanto, será más fácil aprenderlas de forma adecuada al contexto. En el caso de que algunos niños y niñas ya las tengan aprendidas, también les servirá para afianzarlas y mejorar en todos estos procesos.

   Además, estos aprendizajes influirán en la formación de su personalidad y en la forma en que verán e interactuarán con el mundo que les rodea.

   Finalmente, queremos remarcar la importancia de la implicación por parte de los padres. Es decir, que deberemos trabajar con ellos conjuntamente para que estas conductas se instauren de una forma precisa y adecuada a las situaciones para las que son necesarias. Y por ende, también será necesario que todos los componentes de la escuela infantil (educadores, profesores, etc), las pongan en práctica, tanto dentro como fuera de las aulas, porque así, servirán de refuerzo a todas aquellas conductas que se hayan instaurado y de iniciación para aquellas que todavía se están empezando a aprender.

   El principal motivo que nos ha llevado a plantearnos la realización de este programa ha sido, básicamente, la preocupación por la observación de un incremento de conductas que se pueden considerar socialmente inadecuadas, llegando a ser deficitarias en algunos casos. Y que, cada vez son más, los niños y niñas que presentan estas conductas.

   Las conductas que más hemos observado en nuestra escuela infantil han sido:

  • Mostrarse agresivos para conseguir algún objetivo. 
  • No aceptar las críticas o las normas a seguir, marcadas por los educadores. 
  • No utilizar fórmulas de cortesía, como pueden ser “gracias” o “por favor”. 
  • No pedir o hacer algo por vergüenza a que los demás niños se rían.

   Por tanto, creemos necesario afrontar estas conductas mediante la enseñanza de habilidades sociales.

   Por ejemplo:

  • Luisa, quiere una pieza de construcción de color rojo, pero la está utilizando Noelia. Para conseguirla, Luisa “agrede” a Noelia. ¿Cómo deberíamos actuar frente a esta situación como educadores? 
  • ¿Cómo deberemos instaurar la conducta de “dar gracias” en un niño que nunca las da y que cree que es innecesario? 
  • ¿Cómo podemos conseguir que un niño tímido pida o haga algo sin miedo a que los demás niños y niñas se rían de él?

   Todas estas cuestiones, y algunas más que irán surgiendo, son a las que queremos dar una respuesta eficaz a través de nuestro programa. Por medio del trabajo diario dentro del aula, bien sea con actividades programadas, o bien por medio de actuaciones sobre la propia conducta en las situaciones que lo requieran.

   Como ya hemos comentado al principio queremos empezar instaurando este programa sólo al aula de infantil de dos años, cuando tengamos resultados observables de que ha surtido efecto, pretendemos ampliarlo a las demás aulas de infantil de nuestra escuela.

   En primer lugar, os explicaremos, brevemente, algunas técnicas que pensamos que es conveniente que utilicemos, éstas son:

  • El moldeamiento: donde seremos los propios educadores los que deberemos mostrar esas conductas que los niños y niñas deberán observar y, posteriormente, acabarán imitando, es decir, tendremos que tener una función facilitadora de conductas. 
  • Los refuerzos tanto positivos como negativos: intentaremos que todos ellos o la mayor parte, sean sociales y que aquellos que sean materiales consten, por ejemplo, de que en ese mismo día, el niño o la niña, se encargará de repartir los materiales a los compañeros. 
  • Moldeamiento: siempre tendremos que explicarles las razones de nuestras actuaciones con ellos y además, les pediremos que nos expliquen sus conductas, todo ello, cuando sea conveniente. 
  • Tareas para casa: en este punto, necesitaremos la colaboración de los padres para que los niños y niñas, sigan aplicando las conductas que van aprendiendo, fuera del contexto escolar.

   Las habilidades en las que queremos trabajar serán:

  • Presentarse adecuadamente.
  • Saludar y despedirse. 
  • Escuchar a los demás compañeros y a los educadores. 
  • Aprender a pedir favores (con las fórmulas de cortesía). 
  • Aprender a disculparse. 
  • La relajación. 
  • Controlar las emociones cuando hay un conflicto. 
  • Expresar nuestras emociones y sentimientos. 
  • Mejorar nuestra autoestima. 
  • Afrontar los fracasos. 
  • Respetar los turnos.

   Las trabajaremos durante todo el curso, durante las situaciones que puedan surgir en el aula o bien por medio de actividades, que, concretaremos junto con todos los docentes del centro, para que haya un consenso y puedan ser aplicadas y conocidas por todos y todas. También podremos adaptar algunas de las propuestas del libro: “Programa de enseñanza de habilidades de interacción social”.

   Muchas gracias por vuestra atención.

FORMA DE PRESENTACIÓN A LOS COMPAÑEROS:

   Lo presentaríamos a través de una charla apoyada con un power point y el planteamiento de algunos problemas (citados anteriormente en forma de preguntas) para que los asistentes les den una respuesta o planteen nuevos casos que se les puedan ocurrir. También se mostrará un ejemplar del libro: “Programa de enseñanza de habilidades de interacción social”, para que los asistentes puedan hacerse una idea de sus contenidos.

   El power point, contendrá:
  • Las ideas principales de la exposición. 
  • Los ejemplos o casos prácticos planteados, con una pequeña respuesta a continuación.

   La disposición que deberíamos tener en la reunión, sería en forma de U para poder facilitar la visualización del power point y de todos los asistentes entre ellos.